7 dic. 2015

QUE SUSTO!


 La oscuridad es un campo de abono a la fantasía, esta, protagoniza un rol creo que importante, ya que te puedes alejar de la realidad todo lo que tu fantasía te permita y tus miedos aguanten.

Aquí tenemos un cazador con aspecto de haber salido del juego de Jumanji y muy sorprendido. Pero no en este caso sorprendido por le flash de su móvil al hacerse el selfie en plena noche en la sabana africana, no.

Su expresión no es otra al ver por primera vez en su vida, una pantera blanca.

Una pantera que no lleva en su cuerpo, ni un gramo, ni una célula de melanina, todo lo contrario a su hermana, la pantera negra que conlleva una sobredosis de esta. Su visión ha sido unos segundos... los mismos que ha durado el resplandor de la luz fugas del flash.

Pero una cosa es tener miedo a la oscuridad y otra tener miedo en la oscuridad.

La expresión de mi cazador en la instantánea que podéis ver, es de sorpresa... una vez caído el móvil al suelo africano, por la sorpresa... Y a total oscuridad, se presenta sin duda el miedo, esta vez nada imaginativo, el miedo de saber que a espalda suya, lo sumo dos o tres metros, tiene una pantera albina que le acecha relamiéndose .

Pero tranquilos, que esto es ficción. Nunca un cazador con este aspecto y de esta época hubiera tenido un móvil. Es notorio que son de distintas épocas, hubiera tenido encendida una buena hoguera, no? Es lo suyo... menos mal que los madelman lo pueden todo. Porque la explicación no es otra que el efecto de acercar mucho mi móvil a la figura en mi estantería y saltar el flahs.